
El historietista ourensano se encontró con sus lectores para departir acerca de El Héroe, o el documental que protagoniza, entre otros temas.
Durante la tarde del jueves, el Kiosco Alfonso se convirtió en el escenario donde se desarrolló una charla centrada en la revisión de la obra de Rubín, centrándose de forma específica en sus proyectos más recientes. Con Miguelanxo Prado y Carlos Portela como moderadores, las primeras preguntas tuvieron al director Marcos Nine -también presente en la mesa- como destinatario, entrando de lleno en detalles relativos a Radiografía dun autor de tebeos; documental que “partió de la productora, sete e media, a la que se le ocurrió juntar a varios autores de tebeo, planteándoles que hicieran un cómic para una película, y así poder filmar el proceso de creación. Esos autores eran David Rubín, Alberto Vázquez, Kike Benlloch y Diego Blanco (…) Empezamos la película, pero cuando estaba montada nos quedamos sin fondos para acabar la producción, y en lugar de dejar todo el proceso parado, optamos por hacer un corto… pero yo no quería que formara parte de la película, sino que fuera algo distinto”. A raíz de esos cambios obligados, el realizador natural de la Illa de Arousa se percató de que tenían “material muy variado para poder jugar con él: consrvamos la historia que hizo David, pero nos centramos más en aquello que me parecía que se desprendía de su discurso: la voluntad de transmitir normalidad a la hora de hablar de tebeos y supeditar el argumento de la película a la historia que él había desarrollado, intentando trasladar las ideas de David al documental”.
Rubín comentó cómo vivió una experiencia tan poco frecuente como ésta, señalando que “fue algo curioso encontrarse al otro lado de la cámara, en un lenguaje tan prolongado, que duro un año y medio, aproximadamente. Al principio estaba un pelín preocupado por cómo se podía enfocar, ya que no quería que fuera trivial ni con mi persona, ni con mi profesión, ni con el medio que amo, que es el cómic. Quería que se hiciera con la misma seriedad que algo centrado en un escritor, un cineasta o un escultor. Marcos acertó y en cuento empecé a ver por dónde estaba llevando las cosas, me dejé llevar de su mano”.
Acto seguido, a instancias de Portela, comenzó a centrarse la atención en el primer volumen de El Héroe, trabajo más ambicioso del ourensano hasta la fecha, caracterizado por el ánimo de recuperar el “sentido de la maravilla” de los cómics. “Es una carta de amor hacia un medio con el que aprendí a leer, y que me ganó para la causa, contagiándome el veneno de hacer tebeos: el género de los superhéroes (…) Pero quise centrarme en la mitología, cogiendo un icono como Heracles, germen de todos los superhéroes, y aunque es una historia muy conocida, quise buscarme la vida para darle una nueva mirada, un nuevo enfoque para mostrárselo al lector de un modo diferente”. Tras comentar las influencias que se pueden apreciar en El Héroe -desde Jack Kirby hasta Akira Toriyama, pasando por el polémico DK2 de Frank Miller-, la distendida conversación derivó hacia la evolución apreciable en la pujante generación de jóvenes historietistas, puesta en comparación con cierta relajación en el apartado puramente gráfico, apreciada tanto por Miguelanxo como por Pere Joan, también invitado a Viñetas desde o Atlántico. En este sentido, Rubín encontró la explicación en el hecho de que “en estos últimos años, gente que llevamos diez o doce años publicando, hemos empezado a controlar nuestros ‘superpoderes’ de autor de cómic, y cuando ya controlas los mecanismos narrativos, el lenguaje del cómic, ya puedes centrarte en el dibujo.”
Durante la charla, también se aludió a otros temas como la influencia de los cambios del formato predominante -de historias cortas o álbumes a libros- en la evolución de los autores, cambios en su mecánica y rutina de trabajo -actualmente comparte estudio con otros dibujantes-, o la determinación de una fecha orientativa de publicación del segundo volumen de El Héroe, que con toda seguridad verá la luz durante el año próximo.
Para finalizar, recordar que los visitantes de Viñetas desde o Atlántico pueden disfrutar de una exposición monográfica centrada en la trayectoria de David Rubín, exhibida en el Kiosco Alfonso.